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El Sonido de la Publicidad Es evidente que la publicidad en radio necesita además del texto del anuncio, del sonido. El sonido de un anuncio debe de ponerse al servicio de las palabras debe de servir para subrayar y constituir un universo propio capaz de generar reacciones y estímulos.
El sonido y la palabra han de ser dos piezas que encajen entre sí a la perfección y formen el todo uno del mensaje publicitario. Utilizado inteligentemente y con la ayuda de los medios necesarios (artísticos, creativos y tecnológicos) el sonido de la publicidad cuenta hoy con un potencial enorme. Los elementos tecnológicos ayudan La tecnología en éste aspecto juega un papel muy importante, no faltan medios ni recursos que permitan trabajar mejor y más rápido, pero en esto como en casi todo lo esencial está en el hombre y en las ideas. Tecnología, personas e ideas, esos son los tres conceptos claves para trabajar en cualquier proyecto publicitario. Hay que tener en cuenta que un anuncio generalmente transcurre en no más de veinte o treinta segundos por ello la música o los efectos sonoros han de ser enormemente ricos de expresión. Todos los elementos sonoros que vayan a utilizarse en un anuncio han de resultar climas, ambientes capaces de destacar factores. El sonido se manipula El tratamiento del sonido publicitario pasa siempre por un proceso de transformación y adecuación que responde a necesidades. Treinta segundos no dan para desperdiciar ni una sola milésima y hay que estar pendiente de todos los detalles. Un mal texto puede acabar destrozando un anuncio tanto como un diseño sonoro incorrecto. Diseño sonoro ¿Pero como saber si el diseño creado es el perfecto? Para responder a esta pregunta es necesario que nos hagamos otra; ¿por qué sabemos que el sonido del mar nos relaja? En realidad no lo sabemos pero si somos conscientes de la sensación que nos produce ese sonido cada vez que lo escuchamos. Preguntémonos entonces que necesita nuestro sonido ¿a qué frase va a acompañar? ¿qué pretende sugerir? Hay que escucharlo con atención en la frecuencia más baja que existe, la onda humana. |