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El montaje radiofónico
El lenguaje radiofónico, compuesto por la voz, la música, los efectos, entre otros elementos se armonizan entre sí gracias al montaje radiofónico, es decir, en la manera en que se combinan los diferentes elementos, en qué planos se sitúan, en qué espacio y tiempo se introducen, de forma que se establece una relación entre ellos y, con ésta se determina qué valor toman en la comunicación radiofónica. Existen múltiples técnicas que resultan en infinitas posibilidades para comunicar y diseñar cómo se quiere hacer comprender y percibir el mensaje, tantas como creatividad posea el profesional.
El montaje se basa sobre dos ejes, estructura sobre la que se basa toda técnica, y acepta diversas variantes, denominados: eje de simultaneidad y de sucesión. Éste primero hace referencia a la posibilidad de superponer los diferentes elementos del lenguaje radiofónico, simultánearlos o bien por yuxtaponerlos. Esta característica viene debido a la propia naturaleza del medio, que permite trabajar con diferentes planos. Es decir, la voz del locutor puede estar en un primer plano y la música o efectos en un segundo. El eje de sucesión, se refiere a la capacidad de establecer enlaces a penas inapreciables entre los diferentes elementos, de manera que se percibe con un única línea en la se suceden todos los elementos del lenguaje. Cabe mencionar la importancia del concepto raccord, cuyo término engloba todos aquellos elementos de continuidad que permiten una percepción única. Se trata de una componente esencial para la plena conexión entre voz y música. Opina sobre esta noticia (0 Opiniones) |