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jueves, 24 enero 2008 |
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Formatos publicitarios
Una
vez resuelto el contenido que se va a expresar en el mensaje
publicitario, se ha de trabajar en cómo se va a hacer, es decir, qué
forma se adopta para manifestar el concepto creativo. Se debe
diferenciar del tono y del estilo del mensaje, cuyos parámetros se
eligen según el contenido y el formato. Entre muchos otros, se
pueden distinguir, el formato narrativo, donde el objeto a publicitar
protagoniza el relato, o bien, se puede presentar en escenas de la vida
cotidiana como algo muy valorado y que ofrece grandes soluciones a la
situación planteada.
Mediante la experiencia de otro consumidor, de forma testimonial, se
pueden expresar las cualidades del producto o servicio anunciado.
La noticia, también, ofrece otra forma de informar e incitar al
consumidor, a través de una entrevista o un telediario. Asimismo,
nos encontramos anuncios en los que sólo se muestra el producto,
acompañado de alguna melodía o voz en off. En ocasiones, se
propone un problema, se ofrece un tratamiento y una solución que vienen
brindados por las propiedades del objeto anunciado.
La fórmula para, no sólo presentar el producto, si no también para
generar simpatía hacia la marca, es la sátira, bajo este formato se
crea una situación que divierta al receptor, de manera que facilita la
tarea de captar su interés. La analogía, plantea una comparación
entre productos que evidencia las ventajas del uno sobre el otro.
También se puede hacer referencia a productos más antiguos e incluso
obsoletos que reclamen el cambio hacia la innovación y las nuevas
prestaciones del nuevo producto.
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