
Los géneros televisivos se pueden clasificar en dos grandes grupos; los informativos y los de ficción. En el tipo informativo se encuentran todos aquellos programas de carácter informativo la margen que se posean una valoración interpretativa o no. El segundo gran grupo, los de ficción, pueden ser todos aquellos espacios de entretenimiento y ocio, no lo que excluye que a su vez se esté ofreciendo algún tipo de información. La noticia televisiva parte de la recopilación de documentación e independientemente de la temática que se trate, guarda una estructura establecida que se compone de una serie de elementos.
La cabecera, bien puede ser un título o una entradilla, debe sintetizar la esencia de la propia noticia. Le sigue el desarrollo, cuya parte admite diferentes posibilidades de presentar diferentes formas como las cronológicas, las comunes, las rígidas o flexibles.
Se entiende por transición la forma de exponer una noticia, es decir, se puede hacer de forma externa, lo que significa que las noticias se separan unas de otras en un mismo bloque temático variado, o bien, internas, las que se dan dentro de una misma noticia con el fin de enlazar unos elementos con otros. Finalmente, la noticia se cierra con una frase que englobe la información principal, al igual que la cabecera.
Otro género es el reportaje televisivo, se dice que es el más completo ya que se compone de diversos géneros. Se caracteriza por su valor informativo pero se suma una valoración u opinión por parte del interlocutor. Este formato ofrece la opción al periodista de profundizar en el tema que trate, desarrollar ampliamente todos los aspectos, además de admitir todos los recursos periodísticos. La entrevista es una buena herramienta que permite obtener información mediante el diálogo que establece el profesional, puede ser de manera indirecta o directa, es decir, ofrecerlo en diferido o cuando no existe un guión, además revela la personalidad del entrevistado.