Antes de diseñar un plan publicitario se debe tener en cuenta si estamos ante un proyecto para un anuncio o bien para una campaña publicitaria. Si se trata de un campaña estamos un trabajo más complejo que debe combinar ciertos aspectos para alcanzar el fin publicitario. Por ello, es imprescindible elaborar un buen plan de trabajo, cuya labor consiste en la búsqueda de la solución que resulte más óptima para el caso en concreto para la emisión del mensaje al público masivo. Asimismo, que las acciones que se lleven a cabo guarden rigurosa coherencia con la política del plan estratégico de comunicación y, por otro lado, que exista una perfecta coordinación entre los diferentes agentes y elementos que intervienen el proceso de elaboración, así como la ejecución del mismo plan.
El plan de comunicación en el ámbito publicitario se puede desglosar en tres fases esenciales. Antes de ponerse a trabajar, se debe recabar toda la información necesaria a partir de la cual empezar a estructurar, pensar y decidir qué plan será la mejor solución para obtener la máxima eficacia. Por tanto, existe una etapa de investigación en la que se recoger y analiza toda la información, en términos publicitarios, esta recopilación informativa se engloba el en briefing que el anunciante se encarga de proporcionar. Es importante detallar al máximo las descripciones que se reciban, del producto, marca, situación en el mercado, características del servicio producto, el público al que va dirigido, si se trata de un lanzamiento, etcétera. Existen infinitas particularidades que se pueden dar según cada caso. Cuanto más específico sea el briefing más posibilidades de de éxito se pueden obtener.
Otra fase es la propia creación del plan. Una vez analizada toda la información, se derivan unas conclusiones y a partir de éstas, se toman unas u otras decisiones. De ahí, se desprende el plan, cuyos puntos a seguir deben ir acordes con los objetivos de la campaña. También se diseña un plan para realizar la producción y para los medios. Se trata de una construcción minuciosa que debe atender a múltiples factores, buscando la máxima eficacia bajo un determinado presupuesto. Finalmente, una vez se lanza la campaña, se lleva a cabo un control y evaluación sobre la misma, es decir, qué impacto está produciendo, medidas correctoras que su pueden tomar y el grado de eficacia.