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miércoles, 24 septiembre 2008 |
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Publicidad intrusiva
El correo electrónico no deseado o spam es un mal que padecen todos los usuarios desde hace tanto años como los principios de la red. A este fenómeno se suma una nueva práctica de publicidad intrusiva que ya están motivando quejas y reclamaciones entre los usuarios. Cada vez es más habitual recibir mensajes de texto o multimedia en el móvil que nos ofrecen información comercial.
La eficacia de esta vertiente de la publicidad es muy cuestionable, ya que al ser intrusiva la reacción del receptor suele ser, generalmente, de rechazo y desconfianza. Por el contrario, existe una práctica opuesta el permission marketing, es decir, facilitar información comercial al usuario con su consentimiento expreso. Es técnica, no sólo no es agresiva con el consumidor, si no que permite afinar la puntería publicitaria. No sólo el consumidor recibe consentidamente la información, por lo que se evita un rechazo instantáneo, si no que la experiencia de la estrategia publicitaria constata la importancia de segmentar al público objetivo. Por dos grandes motivos, un mayor porcentaje de éxito publicitario y la optimización de los recursos invertidos en las campañas. |