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Sistemas de audio inalámbricos Si hay un formato de audio que ha revolucionado el mercado de la música, ése es el Mpeg Layer 3 o MP3.
Se trata de algo tan sencillo como comprimir el audio de una pista digital estándar eliminando fragmentos que el oído humano apenas puede captar. Muchos músicos profesionales denostaron este sistema por considerar que provocaba demasiada pérdida de calidad. Los defensores de los derechos de autor y las compañías discográficas pusieron el grito en el cielo ante un formato que daba alas al intercambio de música por internet. Otros, los más avispados, se pusieron manos a la obra para sacar provecho de esta nueva ola tecnológica. Páginas de compra de música online como i-tunes hacen su agosto y móviles, consolas y PDAs buscan la mejor compatibilidad con archivos MP3 para desbancar a los discman. En el hogar, la implantación del MP3 como formato de música ha sido más lenta y problemática. En pleno auge del formato, existían en el mercado reproductores de MP3 portátiles, pero no así módulos para equipos domésticos con este sistema. Sólo en los últimos años, se han generalizado los equipos de sonido y aparatos de DVD compatibles con el sistema de audio comprimido. La tardanza en comercializar equipos domésticos de MP3 se conjuga con otro problema. Una de las mayores ventajas de este formato es la posibilidad de guardar miles de canciones en un mismo directorio y acceder a ellas sin cambiar de disco. No obstante, los equipos de audio adaptados a este formato suelen funcionar con unidades de CD con soporte para unas 100 o 120 canciones. Opina sobre esta noticia (0 Opiniones) |